Si lo vemos detenidamente, es muy curioso observar como han cambiado en un tiempo relativamente corto los hábitos en el hombre en todo lo referente al cuidado personal e íntimo. Hasta no hace demasiados años, el hombre solía utilizar muy pocos utensilios para acicalarse y estar atractivo ante los demás. Solamente debía tener a mano siempre en su bolsa de aseo una maquinilla de afeitar o una afeitadora eléctrica, espuma y loción para después del afeitado, además de un bote de colonia y un cepillo de dientes. Y poco más por lo general. Con estas herramientas tenía más que suficiente para “enfrentarse al mundo” sin problemas y ser aceptados por todos como un hombre limpio y aseado, además de atractivo para las mujeres. Sin embargo, en los tiempos que corren todo ha cambiado, y ese perfil masculino se ha ido poco a poco puliendo y resultando más exigente a la hora de integrarnos sin problemas en la dinámica de la vida cotidiana actual. Y sobre todo, ha hecho que seamos más prácticos y sensibles ante las nuevas tendencias y las más recientes tecnologías aplicadas al mundo de la estética y del bienestar. Tal sería el caso del incremento de hombres que acuden a los centros de depilación láser con el fin de eliminar de forma definitiva el vello indeseado por medio de sesiones de depilación láser, patrimonio femenino únicamente hasta no hace demasiado tiempo. Ya conocemos todos el importante valor de la estética masculina y de mostrar a los demás una imagen actual y conveniente, incluso para encontrar un buen trabajo. Por ello, el hombre de nuestro tiempo no duda en realizar ejercicios para realzar su figura o en acudir a los centros de depilación láser definitiva y decidirse por intentar tener un cuerpo bello y sin vello. En dermodepilación masculina, las zonas más demandadas suelen ser: el rostro, las orejas, la nariz, las cejas, el pecho, las ingles, la espalda, los brazos, las piernas, e incluso los dedos de los pies. Todo un abanico de posibilidades que nos permite la depilación láser para estar guapos y atrayentes para las mujeres, las que, según estadísticas, en un gran porcentaje, prefieren a los hombres recién afeitados y con apurado perfecto, además de sin vello en la nariz y en las orejas.
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Independientemente del tamaño del tatuaje y de los colores que tenga, el láser es en la actualidad el único medio eficaz de eliminarlos por completo y de forma indolora. Unicamente en algunas ocasiones se debe utilizar anestesia tópica para que el paciente no sienta ningún dolor ni molestias. Sin embargo, no todos los tipos de aparatos láser son eficaces para la eliminación de tatuajes. Tal sería el caso de los láseres de pulso largo de tipo Diodo, Tag o los ablativos como Erbium y CO2, ya que aparte de poder crear complicaciones y cicatrices para el paciente no logran que el tatuaje desaparezca completamente. La cirugía plástica o la dermo-abrasión tampoco resultan de lo más conveniente ya que se corre el peligro de que quede una cicatriz donde antes estaba el tatuaje, lo que no resolvería y más bien acrecentaría el problema. Por todo ésto, si tomamos la decisión de deshacernos de algún tatuaje indeseado, debemos exigir que se aplique en las sesiones que vamos a recibir un láser adecuado y eficaz para estos fines, como sería el caso de los láseres del tipo Q-Switch. El proceso general para crear un tatuaje consiste en introducir pigmentos coloreados en las células de la dermis, que es la segunda capa de la piel. Técnicas tales como la criocirugía, la dermabrasión y otras similares conseguían que fuesen eliminados, aunque para ello propiciaban la aparición de cicactrices o zonas despigmentadas, que a niveles estéticos resultaban lamentables. Este tipo de riesgos es lo que ha hecho que la generalidad acepte que un tatuaje sea para toda la vida. La función del láser es la de producir un rayo de luz concentrada de un color que se dirige exactamente hacia el pigmento del tatuaje. Existen diferentes colores de luz en función de los diferentes tipos de láser, pero como la mayoría emiten la luz de un solo color, se necesitan varios aparatos láser en los casos en los que se traten tatuajes de múltiples colores. Por ejemplo, para eliminar el pigmento rojo es necesaria una luz verde, por lo que cada color que contenga el tatuaje debe ser tratado independientemente. El láser consigue que el pigmento se fragmete y se vaporice a continuación. Además, el cuerpo absorbe también pequeñas partículas del pigmento, hasta conseguir que el tatuaje desaparezca por completo.
En general, para los hombres, el vello excesivo tanto en la espalda como en los hombros suele representar un problema por las molestias que ocasiona. Si tenemos en cuenta que esas zonas son propensas además a la aparición de acné y granitos, es lógico que sea un centro de atención y motivo suficiente para que nos planteemos una eliminación del vello indeseado por medio de la depilación láser. A veces tanto las exfoliaciones como las mascarillas y las limpiezas resultan eficaces para paliar e incluso corregir parte del problema del exceso de grasa. Realmente ese es el momento ideal para que realicemos sin problema una depilación, bien sea con cera o mejor aún para pensar en una depilación con láser, que sería definitiva y con la que se consiguen los mejores resultados, aunque debamos recibir para esta zona del cuerpo un número mayor de sesiones, posiblemente el doble, que para otras partes menos problemáticas, ya que, esta zona está relacionada muy directamente con los influjos hormonales y por ello requiere una atención algo especial para conseguir unos resultados totalmente satisfactorios.
Aunque la tecnología no deja de aportar nuevas posibilidades cada vez más perfeccionadas para la utilización de la depilación tanto masculina como femenina, la depilación con cera sigue teniendo muchos adeptos que prefieren utilizarla antes de recurrir a métodos más modernos, como sería el caso de la depilación láser. Son personas que apuestan por lo tradicional, y la posibilidad de aplicarla en casa hace que su uso resulte fácil y económico. Porque es evidente que incluso en estos tiempos de avances contínuos la depilación con cera puede resultar una buena solución para eliminar el vello no deseado en el hombre. La depilación con cera arranca en vello de raiz y contribuye a que éste cada vez se debilite más, sea menos abundante y tarde más tiempo en salir de nuevo. Para este tipo de depilación podemos utilizar tres tipos de cera: caliente, tibia o fría. La cera caliente no se recomienda en personas que sufran de varices o de problemas circulatorios. Tampoco es aconsejable en personas con mucho vello, ya que al intentar eliminar demasiado pelo la sesión puede resultar dolorosa y prolongada. Estas ceras, para utilizar en caliente, están elaboradas con cera de aveja, con ceras sintéticas o con resinas. En cuanto a la depilación masculina con cera tibia, ésta es en la actualidad de la más usada, ya que entre sus ventajas está la de no afectar a las personas con problemas circulatorios, se consigue una depilación perfecta hasta la raiz y no deja enrojecida la piel. Este tipo de cera para depilación tanto masculina como femenina comenzó a utilizarse en los años 80 en los Estados Unidos, aunque al principio no tuvo la aceptación esperada. Tuvieron que transcurrir algunos años para que fuese aceptada realmente hasta convertirse en la actualidad en el tipo de cera para depilación preferida por la mayoría. Su aplicación es bastante sencilla y con resultados duraderos. Solamente se debe frotar entre las manos y aplicar en la zona a depilar mediante bandas de cera sin calentar y a la misma temperatura de la piel. También se comercializa la cera fría para depilación, aunque en la actualidad es la que menos demandan los clientes, tratándose más bien de un producto que tuvo su auge en la década de los ochenta. La depilación con cera fría se realizaba a base de unos papeles especiales.
Tanto en el hombre como en la mujer, el láser alejandrita de pulso largo es ideal para conseguir la destrucción total del vello, para tener unos buenos resultados en una depilación definitiva y permanente. Los hombres con pelo oscuro y fuerte y con piel clara son los ideales y los que mejor responden a los tratamientos con láser alejandrita. A pacientes con estas características, con solamente tres tratamientos de media, se consigue resolver definitivamente el tema del vello indeseado, aunque aquí debemos tener en cuenta sin embargo, que cada zona del cuerpo del hombre es diferente y el número de sesiones está directamente relacionado con las zonas a tratar y la cantidad de pelo de cada una de estas. En el caso del vello de las piernas, éste puede erradicarse hasta en un 92%, en la depilación láser alejandrita del vello de la espalda se obtienen unos buenos resultados hasta en un 89%, en las axilas hasta un 95% y si se trata del vello facial, se consigue eliminar hasta un 82% de éste, teniendo en cuenta que el vello de la cara suele ser el que más dificultad presenta. A veces, cuando la depilación con láser se aplica en los balnearios y spas, al utilizar un energía de muy baja frecuencia, se hace necesario realizar muchas sesiones si se quieren obtener unos resultados satisfactorios. Sin embargo, en las clínicas suelen no aplicar más de seis sesiones, aunque se tenga que dejar un poco de vello residual sin importancia, que resulta invisible a los demás por ser incoloro y no ser apreciado con facilidad.
En la actualidad, los hombres no tienen por qué soportar el vello en la espalda, cuando puede crear cierto complejo en momentos en los que se desarrolla una actividad deportiva o bien en cualquier situación en la que tengan que lucir el torso desnudo, como podría ocurrir simplemente en un día de playa. En general, todos los deportista, de una u otra forma, cada día están optando más por la depilación, al menos de ciertas zonas de su cuerpo, y no siempre por una cuestión de estética, ya que existen suficientes motivos por los que una depilación, a ser posible con láser, resulta muy conveniente para un mejor desarrollo deportivo y artístico. Tal sería el caso, por ejemplo, de los ciclistas, de los nadadores, de los bailarines o de los culturistas, quienes optan por una depilación de ciertas partes en la que una buena higiene se hace fundamental. Porque, hoy en día, cualquier hombre al que le disguste el vello de algunas zonas, cuenta con muchas facilidades y oportunidades para, sin demasiado coste ni molestias, poder disfrutar de más armonía con su cuerpo. Porque una depilación láser también, por qué no, puede hacernos más feliz nuestra vida, ya que conseguir que nuestro cuerpo esté acorde con nuestros gustos, nos hace sentir la vida de otra forma. En el tema que nos ocupa, como es el caso de la erradicación del vello de la espalda masculina, suele tratarse de algo más que de una cuestión de estética exclusivamente, aunque este motivo, de hecho, ya sería importante. La irritación y el picazón que puede producir el vello en la espalda, además de las posibilidades de que los folículos pilosos se infecten, y más si se realiza alguna actividad deportiva, está haciendo que cada día más hombres no se lo piensen demasiado y opten por pasarse por una clínica de depilación láser, con el fin de arradicar para siempre el problema. Ya es el especialista el que debe elegir el tipo de láser que resulte más ideal para caso en concreto. Actualmente, los avances tecnológicos en el mundo de la depilación han hecho que exista un número importante de tipos de láser y de máquinas de depilación por IPL, que han contribuido a que el vello indeseado pueda ser erradicado completamente, independientemente de la zona de nuestro cuerpo donde se encuentre, del color del pelo, del espesor de éste y también del color de nuestra piel, que hasta no hace mucho tiempo podía crear inconvenientes importantes por problemas de seguridad para el paciente. En el caso de la espalda, los aparatos de depilación láser actuales permiten erradicar todo el vello en una sola sesión, y sin sufrir dolor durante el proceso. De todas formas, puede haber casos que requieran para una eliminación definitiva un tratamiento de hasta seis sesiones para conseguir que los resultados sean satisfactorios para el paciente. Incluso en los casos más difíciles, cuando existe vello muy grueso, se consigue sin problemas un adelgazamiento muy considerable del diámetro del pelo, además de una evidente reducción de la densidad de vello. En este tema, siempre tendremos la posibilidad, quizá por un tema económico a veces, y más en estos tiempos de crisis, de optar por remedios tradicionales, como sería el caso del afeitado o de la crema depilatoria. Sin embargo, esta decisión tiene muchas limitaciones, y más cuando se trata de la espalda, que por su situación y su acceso difícil nos obligará a recibir ayuda si queremos conseguir buenos resultados, aunque solo temporales, que no sería el caso de la depilación definitiva con láser. Por otro lado, la depilación con cera suele ser irritante para la piel de la espalda y podría crearnos algún problema no esperado. Y es que el vello en la espalda, si no se elimina de forma definitiva con depilación láser, suele acompañar al hombre durante muchos años, concretamente desde los veinte hasta los cincuenta años. Lo mismo ocurre con el vello de las orejas y los de la nariz. Estos últimos suelen ser delicados para depilar, por lo que cada día más se recurre a la depilación láser o a la Luz Pulsada por cuestiones de seguridad y rapidez.