
Utilizar la luz pulsada (IPL) para la depilación masculina suele resultar bastante apropiado para el hombre, ya que la aplicación de esta técnica de depilación favorece que se puedan abarcar grandes zonas del paciente y que el folículo quede totalmente destruido por esa luz intensa que se aplica. Otra ventaja fundamental es que resulta indolora y se consigue una depilación bastante rápida, cosa que no sucede cuando se realiza una depilación en el hombre con utilizando la electrolisis, ya que en estos casos se necesita introducir una aguja en cada uno de los folículos con el fin de poder producir una descarga eléctrica que lo queme.
Básicamente, el funcionamiento de la luz pulsada (IPL) es bastante lógico. Solamente debemos observar cómo actúa el sol sobre los objetos. Por ejemplo, en el caso de un objeto negro, éste se caliente siempre mucho, debido a que absorbe una gran cantidad de la energía del sol. En la depilación masculina con IPL, el vello igualmente absorbe la energía de la luz que está siendo proyectada por el aparato, hasta que debido a un calentamiento excesivo del vello, éste se destruye por completo.
Claro que no todas las pieles son válidas para que se pueda realizar una depilación masculina con IPL, como podría ser el caso de las personas que tienen la piel oscura y el vello claro, en las que no resulta aconsejable este método, por presentarse problemas, incluso de cierta importancia a veces si se da el caso de que toda la energía del aparato de depilación pasa por confusión a la piel. Téngase en cuenta que lafeomelanina, que es el pigmento que da color al vello corporal, es la que absorbe la energía emitida; sin embargo, la piel contiene melanina, que es el pigmento que le da color. Esto puede producir confusión y provocar situaciones desagradables para el paciente.
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