La depilación de las axilas en el hombre no solo se realiza por razones estéticas, ya que la higiene es también un factor fundamental y determinante en estos casos, bien sea por cuestiones deportivas o simplemente por comodidad laboral, sobre todo en épocas de mucho calor, como sería el caso del verano. Para el primer caso, por ejemplo, en los casos de ciclistas y nadadores, según se comenta, incluso puede llegar a mejorar el rendimiento y por ello sacar un mayor partido en competiciones y situaciones en las que el más mínimo detalle puede influir en los resultados finales.
Como ha ocurrido siempre, las mujeres suelen ser las pioneras en estos menesteres estéticos, y en el caso de la depilación de las axilas no iban a ser menos. Realmente, la costumbre de depilarse esta zona de nuestro cuerpo surgió en los Estados Unidos durante la primera década del siglo XX. El motivo: la aparición en revistas de moda de mujeres con las axilas depiladas, creando con ello una nueva actitud en el mundo de la depilación de la época. La depilación masculina de las axilas deberá hacerse con mayor frecuencia que en otras partes del cuerpo, debido a que el crecimiento del vello en esta zona suele ser más rápido. Pero, como estamos hablando de una parte muy sensible del cuerpo, es fundamental que elijamos el método más conveniente con el que consigamos eliminar el vello sin molestias ni inflamaciones que se podrían provocar con una depilación inadecuada. Una forma de eliminar el vello de raiz en las axilas masculinas es la utilización de la cera para depilación. Sin embargo, debemos tener mucho cuidado al aplicarla, ya que podrían producirse pequeños desprendimientos de piel e incluso desgarros que resultan bastante dolorosos a veces. Hay quienes prefieren las cremas depilatorias, aunque es conveniente asegurarnos de que no vamos a tener reacciones alérgicas con ellas. Por ello, se recomienda probar primero su uso en otras zonas del cuerpo para conocer sus resultados. De todas formas, en la actualidad, la mayoría de los hombres suelen utilizar la cuchilla para estos fines. Si decidimos utilizarla para la depilación de las axilas, es conveniente que nos aseguremos de que la cuchilla sea nueva y esté totalmente limpia, ya que si no es así, debido a una acumulación de restos de células muertas y de desodorante, posiblemente se formen granos y hasta puede que el pelo se incruste, creándonos problemas. Si queremos evitar ésto, un buen remedio es hidratar y exfoliar la piel antes de iniciar el afeitado. En general, lo más conveniente es realizar la depilación masculina de las axilas en la ducha, ya que de esa forma el pelo se puede cortar más profundamente. Y no olvidemos que después de la depilación debemos hidratar bien la zona tratada. También tener en cuenta que una desventaja que presenta este tipo de depilación es que el vello suele crecer más rápidamente e incluso más fuerte. Si tenemos en cuenta las ventajas e inconvenientes de los diferentes métodos de depilación masculina para erradicar el vello indeseado en las axilas, puede que nos planteemos, al menos a corto plazo, realizarnos unas sesiones de depilación láser, con lo que conseguiremos olvidarnos completamente de este inconveniente para siempre.
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Independientemente del tamaño del tatuaje y de los colores que tenga, el láser es en la actualidad el único medio eficaz de eliminarlos por completo y de forma indolora. Unicamente en algunas ocasiones se debe utilizar anestesia tópica para que el paciente no sienta ningún dolor ni molestias. Sin embargo, no todos los tipos de aparatos láser son eficaces para la eliminación de tatuajes. Tal sería el caso de los láseres de pulso largo de tipo Diodo, Tag o los ablativos como Erbium y CO2, ya que aparte de poder crear complicaciones y cicatrices para el paciente no logran que el tatuaje desaparezca completamente. La cirugía plástica o la dermo-abrasión tampoco resultan de lo más conveniente ya que se corre el peligro de que quede una cicatriz donde antes estaba el tatuaje, lo que no resolvería y más bien acrecentaría el problema. Por todo ésto, si tomamos la decisión de deshacernos de algún tatuaje indeseado, debemos exigir que se aplique en las sesiones que vamos a recibir un láser adecuado y eficaz para estos fines, como sería el caso de los láseres del tipo Q-Switch. El proceso general para crear un tatuaje consiste en introducir pigmentos coloreados en las células de la dermis, que es la segunda capa de la piel. Técnicas tales como la criocirugía, la dermabrasión y otras similares conseguían que fuesen eliminados, aunque para ello propiciaban la aparición de cicactrices o zonas despigmentadas, que a niveles estéticos resultaban lamentables. Este tipo de riesgos es lo que ha hecho que la generalidad acepte que un tatuaje sea para toda la vida. La función del láser es la de producir un rayo de luz concentrada de un color que se dirige exactamente hacia el pigmento del tatuaje. Existen diferentes colores de luz en función de los diferentes tipos de láser, pero como la mayoría emiten la luz de un solo color, se necesitan varios aparatos láser en los casos en los que se traten tatuajes de múltiples colores. Por ejemplo, para eliminar el pigmento rojo es necesaria una luz verde, por lo que cada color que contenga el tatuaje debe ser tratado independientemente. El láser consigue que el pigmento se fragmete y se vaporice a continuación. Además, el cuerpo absorbe también pequeñas partículas del pigmento, hasta conseguir que el tatuaje desaparezca por completo.
Hasta ahora, una sesión de depilación láser siempre podía producir molestias e incluso algún tipo de pequeño dolor en el paciente; sin embargo, la aplicación del nuevo sistema Serenity ha conseguido que una sesión de depilación definitiva resulte más placentera y que el dolor y las molestias estén ausente durante todo el proceso. En este vídeo podemos asistir a una depilación masculina del pecho, en la que el paciente, cómodamente tumbado, no muestra ningún síntoma de molestias mientras se le aplica el láser. Evidentemente, un gran avance en este terreno de la depilación láser.
Aunque sería larga la lista de excelencias de la depilación láser en el hombre, como todas las cosas de la vida también tiene sus contraindicaciones y puntos a tener en cuenta para que nuestra salud y nuestra seguridad no se ponga en peligro. Ya conocemos todos que las ventajas frente al resto de los sistemas de depilación tradicionales son bastante evidentes y que la depilación láser definitiva masculina cada vez está más integrada en el hombre actual. Entre otras cosas, porque si tenemos en cuenta el ahorro que supone en productos a lo largo de unos años, nos daremos cuenta de que a la larga, la depilación láser sale barata y nos ahorra mucho tiempo y dolor, al no tener que utilizar ceras ni otras técnicas similares. Detalle muy a tener en cuenta a la hora de valorar qué puede resultarnos más interesante para eliminar por completo el vello indeseado. Otro punto interesante es que con la depilación láser definitiva no vamos a tener prácticamente efectos secundarios, no existe riesgo de infección, pueden eliminarse en cada sesión grandes zonas de vello, es una depilación rápida y con resultados bastante duraderos. En cuanto a las contraindicaciones y efectos secundarios, en situaciones normales, éstos suelen ser mínimos y no suelen pasar de un pequeño enrojecimiento de la piel después de cada sesión que desaparecerá en poco tiempo. Sin embargo, existen otros casos en los que sí es conveniente olvidarse por completo de la depilación láser. Tales serían los casos de personas diabéticas, con alteraciones en las cicatrizaciones o bien en personas que en esos momentos estén tomando fármacos fotosensibilizantes. También, después de un tratamiento de depilación definitiva, debemos tener en cuenta algunas recomendaciones importantes: no tomar el sol ni rayos uva durante una semana, utilizar un protector solar con factor de protección total durante una semana y utilizar bastante crema hidratante para proteger la zona tratada.